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Los diferentes tipos de
dependencia
Algunos especialistas hacen una diferencia entre las dependencias
físicas, psicológicas y conductuales. La
idea era que la dependencia física es debida al
impacto de la sustancia activa (en el caso del tabaco,
se trata de la nicotina) sobre el cerebro. Es entonces
cuando la dependencia psicológica y la dependencia
conductual estarían ligadas a otros factores: se
fuma más voluntario cuando se está en tal
o tal estado de espíritu, o tal o cuál situación.
Para algunos, el deseo de fumar viene cuando se está en
presencia de otros fumadores. Para otro, es más
bien delante de un libro, un ordenador, un café o
un vaso alcohol.
Mensaje 131:
Esta clasificación por tipos de dependencia no
es más que un modelo, más de origen bastante
viejo. Hoy en día, muchos buscadores científicos
piensan que, a pesar de su complejidad, no hay que buscar
o subdividir la dependencia, puesto que no hay reglas científicas
claras para hacerlo. Cualquiera que sea, se puede pasar
en revista los tipos de dependencia, guardando en el espíritu
que se trata probablemente de maneras diferentes de aprender
una misma realidad.
La dependencia física o farmacológica
se explica probablemente por la aumentación, en
los fumadores regulares, de número de "receptores
nicotínicos" a la superficie de células
nerviosas. Estos receptores son llamados nicotínicos
por que la nicotina se liga muy fuertemente en condiciones
de laboratorio (¡y cuando se fuma!). Pero en las
condiciones naturales, no hay nicotina en el cuerpo humano:
los receptores nicotínicos son de hecho concebidos
para recibir un neurotransmisor llamado acetilcolina.
La acetilcolina es uno de neurotransmisores los más
corrientes en el cuerpo humano, sobre todo en el interior
del cerebro, pero también a nivel de la activación
de los músculos. Entonces la toma de nicotina es
susceptible de tener efectos a todos los niveles conscientes
e inconscientes del ser humano. En los sujetos dependientes,
los estudios muestran que el número de receptores
nicotínicos disminuye lentamente después
la dejada del tabaco. Un nivel normal no es alcanzado que
después de 6 a 12 meses, al menos.
Los efectos agudos ligados a la dependencia física
a la nicotina (=síntomas de adicción) se
difuminan sin embargo 1 a 2 meses después la dejada
del tabaco, según el grado de dependencia. Es por
esta razón que es importante de seguir los tratamientos
(consultaciones médicas, sustitutos nicotínicos,
bupropion) durante 2 meses al mínimo.
La dependencia psicológica o psíquica
tarda más tiempo que la dependencia física,
y es más difícil a coger. Las personas que
sufren de este tipo de dependencia tienen necesidad del
cigarrillo para pensar, para relajarse o simplemente para
sentirse bien. Algunos fumadores van incluso a pensar que
no son capaces de vivir sin tabaco, y que el producto forma
parte integrante de sus vida de adulto. Hay que contar
6 a 12 meses, ver más, para deshacerse de la dependencia
psicológica.
La dependencia conductual o medioambiental
está ligada a la dependencia psicológica
(y a la dependencia física) pero concierne específicamente
los gestos que se cumplen diariamente. Está lejos
de ser anodino, por que los fumadores regulares llevan
sus manos a la boca varias centenas de veces por día.
Es para contrarrestar la dependencia conductual que se
aconseja a ciertas personas, en las semanas siguientes
a la dejada del tabaco, de masticar chicles o caramelos,
de ocuparse las manos, o de pasearse con un objeto en el
bolsillo para remplazar el paquete de cigarrillos.
El concepto de moralidad pretende que el informe
del cigarrillo es similar a los primeros sentimientos de
placer y de satisfacción procurados por el seno
materno. El cigarrillo, siempre disponible, es llevado
a la boca para calmar todas las angustias. Los fumadores
que tiene un problema de moralidad corren más riesgos
que los otros de compensar su adicción (!) por una
aumentación de la toma de alimentos o de alcohol.
Este concepto se sitúa a medio camino entre las
dependencias psicológicas y conductuales.
De manera general, es importante de comprender
que la dependencia al cigarrillo es una combinación
de todos estos factores. Esto no es por que tal o tal persona
es sensible a los aspectos psicológicos que no reacciona
físicamente al "chute" de nicotina procurado
por cada cigarrillo.
Mensaje 016:
Según las investigaciones recientes analizadas
por el investigador italiano Christian Chiamulera, la nicotina
podría reaccionar a nivel del cerebro para reliar
entre ellos las diferentes tipos de dependencia. Devolvería
los fumadores más atentos a los índices ligados
al tabaco que se encuentran en su medio ambiente (olores, índices
visuales, ambiente). Y reforzaría el vínculo
inconsciente entre estos índices y el acto de fumar.
Ya que la nicotina estimula de manera general la circulación
de los flujos nerviosos en el cerebro, tal explicación
es completamente plausible.
La dependencia de mujeres la consideración
del cigarrillo posee sin duda un componente psicológico
más fuerte que la dependencia de los hombres, que
se concentra más bajo el efecto de chutes de nicotina.
Según los trabajos del investigador americano Kenneth
Perkins, las mujeres son más sensibles a los aspectos
olfativos y gustativos del cigarrillo: si se les quita
el olor o el gusto de su marca preferida, pierden mucho
más de satisfacción que los hombres.
Referencias:
. C Chiamulera.
Brain Research Reviews, In Press (2004).
. KA Perkins, E Donny,
AR Caggiula. Nicotine & Tobacco Research 1(4), pp. 301-315
(1999).
. KA Perkins. Pharmacology
Biochemistry and Behavior 64(2), pp. 295-299 (1999).
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