Bupropion y otros antidepresores para dejar de fumar

Para algunos fumadores, el cigarrillo sirve manifiestamente como agente antidepresor. Incluso dejar de fumar precipita ó agrava un estado depresivo. Este vínculo entre el tabaco y depresión ha llevado a los científicos a someter a un test la utilización de antidepresores para la ayuda a dejar de fumar. [1]

Entre estos antidepresores, los más conocidos se encuentran la fluoxetina (“Prozac”) y la nortriptilina (“Pamelor” ó “Aventil”). En cuanto al Bupropion (“Zyban”), es muy poco utilizado contra la depresión en Europa a causa de sus efectos secundarios. Pero se ha constatado que a dosis relativamente bajas, puede cortar las ganas de fumar.

Analizando la literatura científica internacional, los buscadores de la Cochrane Collaboration han identificado treinta estudios sobre la utilización de antidepresores para dejar de fumar, Veinte concerniente el bupropion, cinco la nortriptilina y dos la fluoxetina ( antidepresores menos conocidos - moclobemide, paroxetina, sertralina y venlafaxina - Hacen objeto de estudios separados).

Los resultados son claros. Tanto el bupropion como la nortriptilina, doblan las oportunidades para dejar de fumar. Con respecto al placebo ó la ausencia de tratamiento. Por el contrario, las otras sustancias analizadas y comprendida la fluoxetina no favorecen el dejar de fumar a largo plazo (medido 6 a 12 meses después del tratamiento).

Para el bupropion, estudios han demostrado que media dosis (1 pastilla o sea 150mg por día) es tan eficaz como la dosis entera (2 pastillas o sea 300mg por día). En primer lugar la dosis entera permite a más gente dejar de fumar. Pero un año mas tarde no se constata diferencias entre los que han tomado 150mg y los que tomaron 300mg por día. Otros estudios han demostrado que no sirve de nada la prolongación del tratamiento mas allá de las siete semanas normalmente recomendadas para el bupropion..

La utilización simultánea del bupropion y el parche de nicotina, ha sido analizado en dos estudios que han dado diferentes resultados. En el primero, dio en una aumentación de oportunidades para dejar la adicción, pero en el segundo, ningún efecto suplementario fue constatado.

En el conjunto, el 10% de las personas tratadas con bupropion han interrumpido el tratamiento a causa de los efectos secundarios. Los principales problemas citados era el insomnio (un tercio de todos los pacientes) sensación de boca seca (10%) y náuseas. El bupropion no debe ser nunca recetado a personas con antecedentes convulsivos. Si esta regla es respetada, los riesgos de convulsión son aproximadamente de uno por mil. Los riegos de reacción alérgica son del mismo orden (0.1 a 0.3%).

Entre las miles de personas bajo bupropion seguidas en estos estudios, no ha habido ninguna muerte sospechosa, Pero como otros medicamentos, una sobredosis de bupropion es ciertamente peligrosa. Puesto que la prensa popular había hecho estado de muertes ligadas a la ingestión de este medicamento, buscadores científicos americanos nombrados por Cochrana Collaboration interrogaron su sistema nacional de vigilancia toxicologíca. En el conjunto de los Estados Unidos, encontraron cinco casos mortales en dos años (1998-1999). Todos fueron presuntos suicidios y un solo caso presentaba el equivalente americano del Zyban (“Wellbutrin sustained release”). Los otros cuatro casos estaban ligados a la utilización de “Wellbutrin” standar una formula mas antigua donde el conjunto del medicamento vuelve a hacerse disponible en lugar dejarlo poco a poco.

A nuestro conocimiento la nortiptrilina esta recetada únicamente contra la depresión en Europa. El bupropion -bajo vigilancia medical- es el único antidepresor que podemos recomendar para dejar de fumar. Los sustitutos nicotínicos tienen una eficacidad parecida y provocan pocos efectos secundarios.

Ginebra, el 29 marzo 2004
M. Derek CHRISTIE
redactor scientífico
biologista y tabacologo diplomado
Referencias:
Hughes JR, Stead LF, Lancaster T. Antidepressants for smoking cessation (Cochrane Review). In: The Cochrane Library, Issue 1, 2004. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd

[1] Distinguimos los antidepresores de los ansiolíticos. Los ansiolíticos (benzodiazepinos, beta-bloqueadores etc.) no tienen ningún efecto demostrado para dejar de fumar y pueden tener efectos secundarios importantes.